jueves, 17 de septiembre de 2015

"Crann Bethadh y los 7 infiernos" ADELANTO


Alejandro esperaba mientras le rellenaban de nuevo otra jarra de cerveza. Los días pasaban con sus cálidas noches de verano, que al joven le resultaban tan frías como en la de los más crudos inviernos en los nórdicos paisajes de la Tierra. El verano avanzaba lento y tranquilo, demasiado tranquilo, y él pasaba esos días ahogado y torturado por un dolor que parecía no querer separarse de su corazón estrangulado con una fría mano de hierro.

Suspiró mientras no dejaba de darle vueltas a aquel colgante azul que siempre llevaba encima. Suspiró mientras las imágenes de la guerra aún se repetían en su cabeza. Suspiró, pero esta vez decidió que ya había dejado a su cabeza deambular en sus recuerdos demasiado tiempo, y entonces vació la jarra de un tragó. La vieja y maleducada tabernera se la rellenó de nuevo y continuó atendiendo a los demás clientes que ocupaban las mesas y la barra, que apostaban jugando a los dardos y pasaban las horas allí entre risas, broncas y alcohol, junto con aquellos otros visitantes que llegaban cansados de un largo día de trabajo, o que huían de una casa que la guerra había dejado vacía con una mujer que no cesaba de llorar la muerte de sus hijos, quizás unos jóvenes e inexpertos muchachos que reclutaron porque necesitaban hombres para luchar. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario